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Experiencias de equipo en Burning Man – Estados Unidos.

Nathalie Gidrón, fundadora de Newbin, nos cuenta su viaje al Burning Man desde el punto de vista de la gestión de residuos:

El Burning Man es un festival que se crea desde cero en el desierto de Nevada al que asisten 75.000 personas que conviven allí durante diez días bajo diez principios. Uno de ellos es Leaving No Trace [Our community respects the environment. We are committed to leaving no physical trace of our activities wherever we gather. We clean up after ourselves and endeavor, whenever possible, to leave such places in a better state than when we found them] , es decir, No dejar rastro, respetar el medioambiente dejando todo mejor que antes.

Me traigo esta experiencia como prueba fehaciente de que el ser humano puede ser mucho mejor de lo que vemos en nuestro día a día, y por no entrar en otros planos trascendentales, creo que con el ejemplo de la conciencia del concepto MOOP (matter out of place / materia fuera de su sitio) se puede demostrar y creer en un mundo mejor.

En el festival más grande del mundo, en el que hay campamentos, carpas, discotecas, bares, centro de salud, aeropuerto, etc. Todas las personas se hacen responsables de la gestión de sus residuos en todo momento. Eso quiere decir que no se destroza el paisaje y luego se limpia y se recoge, no. Simplemente todo el mundo tira o coloca todo en su sitio, no hay nada MOOP, en todo momento. Cada acción es la adecuada. Te limpias la nariz y el pañuelo va a tu bolsillo, te comes un chicle y el papel va a tu bolso, un vaso desechable lo tiras a la bolsa de basura, un cigarro a una latita que llevas para ello, etc. Por tanto no te encuentras con NADA en 5KM de diámetro de lo que llaman la la playa del Black Rock City. Y si a alguien se le cae algo lo recoges.

Parece increíble aunque en realidad es muy sencillo. Si todos tenemos el hábito de colocar nuestros deshechos en su sitio todo está en orden, incluido el desierto, el paisaje, la naturaleza, el ecosistema, es decir, el ser humano puede integrarse con respeto al medioambiente.

Vengo convencida de que todo es cuestión de conciencia y hábitos.

El viaje era en autocaravana para 6, había que medir lo que llevábamos, por eso al hacer la maleta lo pensé todo bien y cuándo hicimos la compra de víveres calculamos por día y persona todo. Nos volvimos con las maletas llenas de ropa sucia y con los residuos que habíamos generado. Allí no había servicio de recogida de basuras! Cada persona se hacía responsable de sus deshechos. Algo realmente muy lógico, sencillo y natural.

Fotógrafo: Julián Kenka

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